Exclusiva, pero no demasiado cara, lejana pero de fácil acceso, familiar pero no aburrida Baska Voda es uno de esos lugares secretos que aún no gozan de una popularidad tan grande entre los turistas que alquilan barcos o aún no han sido descubiertos del todo.
Información general
Al igual que muchos otros centros de alquiler de yates en el Mediterráneo, Baska Voda fue una vez un pequeño pueblo pesquero, pero hoy es uno de los lugares más exclusivos de la costa adriática. Situado entre Makarska y Brela en el sur, apenas unos kilómetros separan a Baska Voda de Split, la capital de Dalmacia.
La ciudad, cuyo nombre hace referencia a un caudillo local, quien se dice haber sido un hijo de Ares, comenzó a desarrollarse como un centro de alquiler de barcos en los años treinta, cuando los hermanos Sikavica construyeron aquí el hotel Slavija. Después de la Segunda Guerra Mundial Baska Voda empezó a desarrollarse rápidamente y se ha convertido en un verdadero centro de alquiler de barcos.
Cómo llegar
Como Baska Voda está tan cerca de Split, la mejor manera de llegar aquí es viajar en avión. El aeropuerto de Split sirve a la mayor parte de la costa dálmata. El traslado del aeropuerto tarda poco más de una hora, o sea el tiempo necesario para superar los 80 km que separan el aeropuerto de la ciudad. Una buena manera de viajar por la costa es alquilando un coche.
La única y la más importante carretera de la región es la ruta E65, que por un tramo muy largo sigue paralela a la costa. Se puede llegar fácilmente a la ciudad y hay lineas de autobús que conectan a la ciudad con las principales ciudades en el norte y el sur (Dubrovnik y Split), de interés para los turistas que alquilan yates.
Baska Voda no tiene ninguna conexión directa de transbordadores, pero hay un pequeño transbordador que conecta la región con la cercana isla de Brac. De la ciudad de Split se puede llegar en un barco, que cubre el trayecto entre Split y otros centros de alquiler de yates en la costa adriática como también algunas ciudades italianas.
Antes y después de la navegación a vela
A pesar de que Baska Voda tiene más de dos mil años de historia, casi no hay museos ni monumentos. El mejor pasatiempo es caminar por los bosques en la ladera de Biokovo. Cerca de las fuentes en Baska Voda hay una fortaleza, en la zona también hay antiguas tumbas romanas.
Ir de compras es posible solo en los vecinos pueblos Brela y Makarska, y por supuesto en Split. Usted puede comprar de todo, desde productos alimenticios frescos en la feria hasta la ropa de diseño y recuerdos.
Los restaurantes y comedores locales ofrecen muy buena comida, además se puede comprar comida en los pueblos pesqueros de alrededores, como Bast o Topici que venden quesos hechos en las aldeas, jamón y pan casero (ispod peke). Pescado fresco es presente en cada menú y son peces frescos de las aguas azules del Adriático.
La ciudad cuenta con varios bares y clubes, y la mayoría de los hoteles ofrece entretenimiento, pero incluso ellos son un poco más tranquilos en comparación con otras ciudades en la costa dálmata. Baska Voda es un lugar tranquilo, ideal para las vacaciones con la familia y para quien ama la naturaleza.
Eventos y acontecimientos
A pesar de que Baska Voda sea un lugar tranquilo, se celebran aquí una pocas fiestas como 6 de diciembre, el día de San Nicolás, santo patrón de la ciudad y de los viajeros y marineros. Además, las actuaciones de los grupos vocales en Makarska Riviera el día de San Lorenzo (10 de agosto) pueden ser de interés para algunos turistas.
Actividades deportivas se dividen en deportes acuáticos y deportes terrestres, que incluyen tenis, fútbol y baloncesto, tenis de mesa, mini golf, senderismo. En el agua se puede practicar la navegación a vela, la pesca y el buceo. La ciudad tiene un moderno puerto deportivo.